Cuidado o dejado, que es lo que el diccionario ve
Toda esta lectura viene del diccionario de 1901 y va con su firma, aunque sea tan clara que suene a hallazgo compartido. Pasear por un parque bien cuidado lo asociaba con un descanso que se disfruta. Un jardín lleno de plantas de hoja perenne y de flores lo asociaba con sosiego de ánimo y comodidad. Los parques mal llevados, sin hierba y sin fronda, los asociaba con un revés que no se veía venir — su palabra ahí es de las de aviso y queda en lo que describe. Y en su entrada del huerto, el que está estéril lo asociaba con oportunidades de subir que se están dejando pasar. Ahí está el eje entero, y es el mismo que la página de la casa carga para la vivienda: el estado del sitio se lee sobre el estado de quien lo sueña. Del lado antiguo lo que hay es un marco y no una pata: la regla de que todo espacio público comparte la lógica de la plaza de mercado — registrada una sola vez en la página del mercado, donde se enuncia — y una equivalencia de método, que lo que aparece en un campo se interpreta igual que lo que aparece en un jardín, y que ver a un labrador vale lo mismo que ver a un jardinero. Eso es una pata fuerte más un marco. Escrito así, se queda.