La fiera como hostilidad con figura
Las dos tradiciones están de acuerdo en qué es esto: la gran fiera soñada suele poner cuerpo a una hostilidad humana — la rivalidad que ronda, la persona con poder de hacerte daño, el conflicto que no baja la guardia. El catálogo del siglo II lo dijo como regla de todas sus fieras: los animales salvajes guardan relación con gente hostil, y los de porte noble y temible, con gente de ese porte. El diccionario de 1901 lo repite en cada variante del tigre. Lo que ninguna de las dos dice — y esta casa subraya — es que el peligro esté fuera: la fiera del sueño suele estar hecha de tu propio registro de la amenaza. Por eso el dato útil es tuyo: ¿de qué tamaño la soñaste, y a qué distancia?