Cerrada contra ti o cerrada por ti
Es el par que las dos tradiciones sostienen, cada una a su modo: no pesa igual la puerta que no cede que la puerta que tú echas con llave. La cerrada por ti cargaba bien en ambas: en el diccionario de 1901, quien echaba el cerrojo andaba eligiendo bien sus empresas y sus amistades; y el catálogo del siglo II dejó escrito su porqué: las puertas se hicieron para cerrarse, y cerrojo y puerta están justo donde no hay guardia — la puerta con llave era la casa segura. La cerrada contra ti, en cambio, se asociaba con lo que por ahora no deja pasar — la gestión trabada, el trato que no abre. En nuestra clave, la pregunta del sueño es quién echó esa llave. Si fuiste tú, puede estar hablando de un límite que pusiste y te sostiene; si fue otro, de un acceso que sientes negado. La página de las llaves sigue este hilo.