La llave como custodia
En esto las dos tradiciones se dan la mano: la llave soñada suele hablar de lo confiado — la casa a cargo de alguien, el asunto ajeno que te encargaron, la persona a quien entregaste acceso. En el catálogo del siglo II, la llave le iba bien a quien pensaba en casarse o en poner sus asuntos en manos de otro: quien la lleva, cuida. En el diccionario de 1901, encontrar llaves cargaba con paz doméstica y negocio en orden, y cerrar con llave, con la buena elección de en quién apoyarse. La lectura de esta casa: el sueño puede estar preguntando por tus custodias — qué te han confiado, qué confiaste tú, y cómo va ese cargo.