Lo que se veía abajo
Aquí hay un acuerdo limpio entre las dos fuentes tradicionales: el vuelo se lee por su paisaje. El mismo cielo cambia de signo según lo que había debajo — no es igual sobrevolar verde y agua mansa que piedra, quebradas y agua revuelta. En nuestra clave: el sueño puede estar dibujando el territorio que atraviesas despierto; pregúntate qué había abajo, porque ahí suele estar el retrato.