El viaje con vía y horario ajenos
Una honestidad primero: aquí no hay acuerdo de dos tradiciones posible, porque el tren es más joven que la mitad de la tradición — el catálogo del siglo II no conoció el ferrocarril, y lo decimos en lugar de disimularlo. Su pariente más cercano, la doctrina del camino, vive en la página de perderse; y el acuerdo de fondo de toda la familia — el trayecto se lee por cómo se anda — vive en la página de viajar. Lo que esta página ofrece es construcción declarada sobre esas dos: el tren suele prestar su forma a lo emprendido que corre por vía de otros — la carrera con escalafón, el trámite con fechas, el plan cuyo ritmo no gobiernas tú. Ir a gusto o a disgusto en ese vagón es el dato.