Entera y limpia — o raída
El acuerdo espinazo de este símbolo, sostenido por las dos tradiciones y en ambas como marco de toda su entrada: la ropa gastada, sucia o descosida cargaba con pérdida y mal paso; la entera y limpia, con orden y bonanza. Con una excepción de una sola firma, dicha como tal: el catálogo del siglo II eximía a quien trabaja en oficios de mugre — para ese, la ropa sucia es su propia ropa de faena; el diccionario de 1901 no trae nada parecido y no le inventamos el acuerdo. En nuestra clave: la ropa soñada suele hablar del estado en que sientes tu vida puesta — cómo anda por dentro lo que el mundo te ve por fuera.