Estar por encima de la corriente
Las dos fuentes tradicionales montan el símbolo en escenas distintas — el diccionario de 1901 sueña el puente cruzándolo; el catálogo del siglo II, en sus casos, volviéndose puente — y la diferencia queda declarada. Pero comparten la lógica vertical: el puente pone al soñador por encima de la corriente que teme. En 1901, completar el cruce sin percance acompañaba una dificultad que por fin quedaba atrás; en el caso antiguo del pleiteante, soñarse puente lo dejaba por encima del río — y el río, en esa tradición, es la autoridad que no rinde cuentas: esa imagen vive en la página del río. En nuestra clave: el puente soñado puede apuntar a un tránsito que estás haciendo por encima de algo que preferirías no tocar — y a la confianza, mucha o poca, que le tienes a lo que te sostiene mientras tanto.