La despensa de la casa
El acuerdo de fondo: en las dos tradiciones, la cocina y su oficio retratan la provisión y el pie de la casa. El diccionario de 1901 leía la cocina en orden hacia las buenas fortunas de quien la lleva, y el cocinar hacia la tarea grata y las visitas que llegan. El catálogo del siglo II lo decía por el cocinero: verlo en una casa le cargaba bien a quien andaba corto — donde hay cocinero hay provisiones — y a quien preparaba boda, porque no hay fiesta grande sin cocina encendida. En nuestra clave: la cocina soñada suele hablar de cómo sientes el abasto de tu vida — si lo que entra alcanza para lo que se sirve, y quién lo está guisando.