Si la serpiente te amenazaba o te daba miedo
Aquí las dos fuentes tradicionales, a dieciocho siglos de distancia, coinciden: la serpiente hostil suele asociarse con una hostilidad humana — la sensación de tener cerca a alguien que no te quiere bien, un conflicto abierto o larvado con gente del entorno. También comparten una segunda asociación: la inquietud por el propio cuerpo, o por el de alguien cercano. Ninguna de las dos cosas es un anuncio; el sueño puede estar hablando de una tensión que ya vives despierta y que aún no tiene nombre.