Si la lluvia venía envuelta en tormenta
Aquí las dos fuentes tradicionales coinciden: no es la lluvia la que carga el sueño, sino el cielo en que cae. La misma agua, metida en nubes pesadas, viento y estruendo, se leía en adverso en ambas — inquietud por lo emprendido, riesgo sentido. En nuestra clave: puede apuntar a que algo que en otro momento te aliviaría hoy te llega revuelto con demasiadas cosas. Si el centro del sueño era la tormenta misma, esa es otra página: la de soñar con tormentas.