Si rugía, te acechaba o venía en contra
Cuando el león viene en contra, las dos fuentes tradicionales leen lo mismo a dieciocho siglos de distancia: una amenaza desde un lugar más fuerte que el soñador — alguien o algo con poder sobre ti que hoy sientes en contra. En nuestra clave, sin registro de aviso: el sueño puede estar retratando un pulso que ya vives despierto con una fuerza mayor — un jefe, una institución, una circunstancia — y el peso que ese pulso te deja encima.