Si los ladrones rondaban lo tuyo
Las dos fuentes tradicionales coinciden en la altitud: las figuras del ladrón suelen asociarse con la impresión de tener algo tuyo — bienes, lugar, buen nombre — en la mira de otros. En nuestra clave: puede apuntar a lo que sientes en juego, y a cuánto lo quieres defender — no a un riesgo real en tu puerta.