Si te perseguía
La persecución demoníaca trae el mismo par que ya vive en la página de fantasmas: el que persigue en el sueño suele poner cara a un miedo que ya venía contigo. Las dos columnas lo confirman también aquí — el diccionario de 1901 asociaba ser perseguido por el diablo con trampas de gente que se hace pasar por amiga; el catálogo antiguo leía la huida ante un daimon como grandes temores. No repetimos la mecánica: si tu sueño fue de huida, la página de fantasmas es la tuya.