Lo primero: aquí hay una sola columna
Como en otros símbolos sin respaldo doble, lo decimos de frente: el catálogo del siglo II no trae brujas en su material de sueños, y el marco psicológico tampoco les da lectura propia. Todo lo que existe viene de un solo libro — el diccionario popular de 1901 — y son dos líneas. El folclore de hechizos y maleficios que rodea a la figura despierta no está en ninguna fuente de sueños, y no lo vamos a disfrazar de tradición: preferimos una página corta y honesta a una larga e inventada.