El agua clara, el baño a tiempo
Donde las dos tradiciones se dan la mano: bañarse en agua limpia, luminosa y templada se leía hacia el bienestar. El diccionario de 1901 asociaba el baño frío y claro con noticias alegres y buenas épocas — su eje de mar y claridad vive completo en las páginas de agua y mar —; el catálogo del siglo II leía los baños hermosos y bien aireados como logro y buen pasar — y alivio para quien pasaba un momento frágil. Convertido a presente: el baño soñado suele hablar de limpieza en su sentido más humano — soltar lo acumulado, quedar en paz con el propio cuerpo y el propio día. Cuando el agua acompaña, el sueño tiende a venir de una necesidad ya en marcha: algo tuyo está pidiendo aclararse.